Pavimento de oro (sueños)
Un día cansado de que ellos estuvieran en nuestras vidas, le propuse marchamos, irnos lejos, a un lugar donde sólo fuéramos ella y yo, un lugar donde no existiera el tiempo donde sólo viviéramos para amamos.
Nada nos costaría tomar nuestras pocas cosas e iniciar el viaje, en donde nuestro camino estuviera pavimentado con oro.
No si fui egoísta pero necesitaba irme y lograr ser feliz sabiendo que yo la hacía feliz a ella también, doloroso iba a ser al principio, ya que hubo mucha gente que nos apoyaba y apreciaba, pero eran mucho más aquellos que sólo nos querían ver alejados el uno del otro, ya que no entendían que a nuestra edad se llegara a amar así.
Ella me entendió, subimos al auto y nos marchamos, mi corazón parecía que iba a explotar, no habíamos formulado palabra alguna ni siquiera habíamos cruzado nuestras miradas, sólo mirábamos hacia adelante tratando de buscar aquello, eso que anhelábamos hasta que de pronto una lágrima en mi brotó la cual recorrió mi mejilla muy lentamente; me detuve, ella me mira yo la miro y me doy cuenta de que era ella lo que estaba buscando, nos abrazamos, y te di las gracias por habernos unido.
Ahora me encuentro aquí, no se donde es, frente al mar, lo único que se es que estoy con ella.
Con ella
Nada nos costaría tomar nuestras pocas cosas e iniciar el viaje, en donde nuestro camino estuviera pavimentado con oro.
No si fui egoísta pero necesitaba irme y lograr ser feliz sabiendo que yo la hacía feliz a ella también, doloroso iba a ser al principio, ya que hubo mucha gente que nos apoyaba y apreciaba, pero eran mucho más aquellos que sólo nos querían ver alejados el uno del otro, ya que no entendían que a nuestra edad se llegara a amar así.
Ella me entendió, subimos al auto y nos marchamos, mi corazón parecía que iba a explotar, no habíamos formulado palabra alguna ni siquiera habíamos cruzado nuestras miradas, sólo mirábamos hacia adelante tratando de buscar aquello, eso que anhelábamos hasta que de pronto una lágrima en mi brotó la cual recorrió mi mejilla muy lentamente; me detuve, ella me mira yo la miro y me doy cuenta de que era ella lo que estaba buscando, nos abrazamos, y te di las gracias por habernos unido.
Ahora me encuentro aquí, no se donde es, frente al mar, lo único que se es que estoy con ella.
Con ella