miércoles

Nuevamente empieza el transcurrir

Perder al hijo que nunca fue, por el que nunca me perteneció y que nunca quiso ser parte. Era lógico, no podía ser de otra forma, como me dijeron cuando me vieron, y vieron como era, lo que era, se dio cuenta de que no había razones para querer.

Es tan extraño ello, uno va construyendo un pasar con cierta imagen de uno, reconozco cierta distorsión, pero jamás pensé que lo mió fuera tanto, en fin si es tanta la queja y son ellos, los cercanos los que arguyen ello, debe ser. Mejor sería mi vida como la tengo en mi cabeza, en la que describe como soy.

Nunca he sido ni voy a ser una imagen de autoridad, tampoco de respeto, si puedo ser mirado con afecto, pero no creo que logre más. Y el que sigue le quiero tanto, pero ya dejo de ser mi hijo, yo ruego por que no, pero esa plegaria ya no fue, el tío, con mucha pena.

Mis más pequeños podrían ser distintos, pero el modelo no lo puedo tocar.


Mucha pena

Despedida que no fue tal

Es extraño ad portas de lo que espero sea un gran cambio, me ha tenido bastante inmovilizado y muy complejizado. Me veo tan quieto, tan ensimismado y envuelto en mi, que he estado pensando como iniciar esto lo cual me tiene dando y dando vueltas.

Es un relato simple, un simple escrito de un pasaje (de tantos) me tiene expectante, sufriente y melancólico. Quiero cerrar e iniciar lo que podríamos denominar como vida.

Son tantas imágenes, lo extraño tanto, no supe explicarle como es que yo amaba. Nunca fui su padre ideal, pero tampoco fue el hijo que esperaba. Sus palabras al partir fueron obcecadas y su mirada al cerrar muy decidoras.

Recuerdo claramente el momento en que decidí llegar. Fue una conversación de aquellas que alargaban la tarde y acortaban la noche. Esa en que mezclas de miedos y monstruos bajo la cama, permitían saciar mi deseo de escuchar y ser escuchado por un niño.

Yéndose, se cierra en mí la más remota idea de reconciliación. La ausencia torna de nuevas responsabilidades aquello que mi andar va transcurriendo.

Querido y amado hijo, gracias, por que al ser esta una vida de recuerdos, aun tengo en mí recuerdos que llenan de emoción y alegría. Esporádica quizás, pero mi alegría en fin.

lunes

La Prueba a la Tolerancia

Al tratar infinitamente con los seres humanos, existe tanta posición personal de cómo nos enfrentamos a ellos. ¿Somos realmente sinceros al presentarnos frente a otro distinto a uno?, están las posturas, tales cómo “yo soy así, y si no le gusta mala cueva”, “yo soy como me ven”, etc., etc. Bueno a todo esto digo mentira, uno no puede ser el mismo siempre, existen principios que uno no transa, existen adecuaciones, condicionantes que moldean las actitudes. Hay personas que abiertamente van poniendo a prueba los niveles de aceptación que tenemos por el otro distinto; ser formado, creado en condiciones tan disímiles a uno, ya que si uno realmente se pone a pensar en lo distinto que podemos ser unos con otros, y de tantos que somos. Tener la disposición, voluntad y asertividad de ser alguien que escucha atento y comprometido con lo que le ocurre al otro, cuesta, se nos ve tan complejo, tan imbuido en vidas que siempre denotan apremio y urgencia que no da tiempo a los espacios, a los procesos, a las conversaciones, es aquí donde nos podemos encontrar con pequeños seres humanos que invitan a la prueba y superación personal, y una de ellas es quién en el traspaso de años, de voluntades y afectos han convertido en amiga, una amiga transgeneracional, transportadora de latitudes y emplazamientos históricos. María Teresa, pronta estuviste a cumplir un año más, de los muchos que sigues sumando y dando a ello la importancia que puedes tener en la vida de otros, es que quiero hacer de ello un registro público, sentido de afectos y cariños de aquellos para los cuales eres importante, desde Iquique para la capital va este “telegrama”.

Daymond

Resultado de más palabras

No tengo las herramientas, me vi superado.

Intenté, caí muchas veces.

Tengo responsabilidades que busqué y desee,

Pero no verte resultado de mi construcción

peso, no me vi reflejado, y no podía reclamarte

no me competía.

Que vendrá, dudas y angustias.

Son muchas las palabras,

Los escenarios

Las posibilidades

Mejor buscaré a alguien.

Mejor encauzar otro rumbo.

Sin más que eso

No entiendo como esas palabras

pudieron calar tan hondo.

En un juego mental siempre tuve claro

aquello que te escuche decir.

Esta bien, no hay que forzar más esto,

esperando los sinceramientos finales

me despido.

Adios

viernes

Eso era

Se tejieron sueños en los cuales tus acciones se aunaban a las mías…
pero confieso, nunca fui sincero.

NO tenía sueños

y ante esta incapacidad hice los tuyos míos y todo fue complejo,

no se dieron las posibilidades, todo pesó, todo cayó, haciendo trizas lo que tanto costó.

Y ahora en este transcurrir de años

descubro que si tenía sueños,

mis sueños se iban construyendo a diarios,

no había largos plazos, sino que mañanas.

Y si…

eran sueños.

Tus sueños,

los míos...

nuestros sueños

Eso de estar construyendo lazos

No ha sido fácil, debo confesar que un halo de pena me envuelve, tengo tu rostro perviviendo en mis memoria, hay tanto cariño, tanto amor, hubo tantos besos, tantos abrazos. Fue difícil, los sujetos son únicos. Son tantos los bellos recuerdos que tengo que al mirarte y ver el desconocido que me he convertido para ti, siento en tu mirada tanta rabia, te veo tan ajeno, no encuentro la forma, no debe haberla, tantos errores cometí, necesito acercarme y decirte cuanto requiero un abrazo tuyo.

Tu madre se ha tornado triste, sé que ha sido la preocupación de nuestra relación la que la tiene así, hubo tiempos de tanta indiferencia que en nada remediaran esta fracturada relación, hijo me da tanta rabia, si al verte veo al pequeño que tomaba mis manos para emprender sus primeros pasos, aquel que requería de mi para acompañarlo a dormir, al niño que sentado frente a mi me hablaba de todo y que sonreía igual, donde se trizo todo, donde todo se torno tan grave, como no visualice esto, como no lo dimensione, partieron con enojos menores que a larga quebraron y debilitaron todos los lazos de amor cultivados y tenidos por certeros.

Al no estar fue fácil anular tu presencia, pero en cercanía tuya, era todo tan yermo de afectos, me sigo preguntándome, por que te perdí , acá sentado frente al computador descubro la inmensidad de fotos tuyas, tantas sonrisas, otra vez tantos abrazos y besos podrás venir a verlas conmigo, si crees que he sido duro contigo debieras ver lo duro que he sido conmigo, a esta altura es una cuestión física, duele todo, duele la memoria, el recuerdo, la alegría, mi cama en la que tanto jugamos.

Hijo puedes venir, no sé si lo conversaremos todo, no sé, pero será un paso, vernos y hablarte de lo mucho que me haces falta, de la necesidad inmensa que tengo de ti, de lo triste y vació que es todo aquello a lo que tanto me aferre. Mírate, mírame no hay cómo decir que no somos uno parte del otro, no quiero otro día más sin que te hayas enterado de lo mucho que te amo, no quiero más dolidas miradas, presencias llenas de vacíos, te necesito, te necesitamos...

jueves

Entrenando I

Si quisiera de nuevo revivir aspectos de lo en mi sucedido, no tendría mucha claridad, sería aun más confuso. Si me preguntas si tengo una idea de lo quiero escribir, sería decepcionante, pero debo decirte que ninguna. Pero llega a mí de nuevo ese tedio donde identifico la necesidad de nuevo reconstruir esos elementos conceptuales que me ayudaban a alimentar mi imaginación, pero a razón de qué, debe ser flojera intelectual, simple. Me levanté de nuevo hoy y descubrí el desastre, quizás todo estaba en su lugar, como diría ella, perfectamente ordenado, pero estaba el desastre, mi ropa tirada a los pies de mi cama me daban indicio de aquello, principalmente por que tengo un lugar donde colgar la ropa que me saco y además por que de nuevo no recordaba habérmela quitado, y era más que obvio que otra vez no iba a encontrar mis zapatos, nunca están. Ya creo que esto de tener esos sueños transportadores se me ha ido de las manos, como es posible, otra vez y no recuerdo nada. Pero por que mis zapatos, será que tengo la manía de tener muchos, como sea de nuevo iré a comprarme un par más. Debe haber transcurrido un mes, más o menos de que no me volvía a ocurrir. La buscaré, aún querrá estar conmigo, por lo menos yo la necesito, se que ella a mi no, pero mi dependencia a ella es, al momento, enfermizo, cómo no lo entiende. Tendré que colocarme zapatillas, por el camino comeré algo, necesito verla. No puede ser, saliendo de mi habitación no la reconozco, algo reconozco, pero no es donde me acosté anoche, si algo estoy reconociendo, recordando. Ese espejo, quién es, ese soy yo, otra vez, me cansé de nuevo, debo crecer, no es posible que todo sea un continium, llegando a los treinta, vuelvo a los quince. Cuando va a parar. Espero que en esta décima oportunidad pueda decirle que la amo, esta vez será más seguido, aunque me aterra decirle que la amo, llegar a los treinta y de nuevo comenzar esta vida, bueno esta ocasión será distinta.

sábado

Pavimento de oro (sueños)

Un día cansado de que ellos estuvieran en nuestras vidas, le propuse marchamos, irnos lejos, a un lugar donde sólo fuéramos ella y yo, un lugar donde no existiera el tiempo donde sólo viviéramos para amamos.
Nada nos costaría tomar nuestras pocas cosas e iniciar el viaje, en donde nuestro camino estuviera pavimentado con oro.
No si fui egoísta pero necesitaba irme y lograr ser feliz sabiendo que yo la hacía feliz a ella también, doloroso iba a ser al principio, ya que hubo mucha gente que nos apoyaba y apreciaba, pero eran mucho más aquellos que sólo nos querían ver alejados el uno del otro, ya que no entendían que a nuestra edad se llegara a amar así.
Ella me entendió, subimos al auto y nos marchamos, mi corazón parecía que iba a explotar, no habíamos formulado palabra alguna ni siquiera habíamos cruzado nuestras miradas, sólo mirábamos hacia adelante tratando de buscar aquello, eso que anhelábamos hasta que de pronto una lágrima en mi brotó la cual recorrió mi mejilla muy lentamente; me detuve, ella me mira yo la miro y me doy cuenta de que era ella lo que estaba buscando, nos abrazamos, y te di las gracias por habernos unido.
Ahora me encuentro aquí, no se donde es, frente al mar, lo único que se es que estoy con ella.
Con ella

No marches, sin mi

Realmente quiero estar solo, por favor déjenme.
Te has ido, jamás creí que iba a llegar este momento, pero pedía que te fueras tu primero ya que es mucho lo que te ame como para hacerte pasar por la perdida que hubiese significado mi muerte, sólo tu imagen me hace a ratos ver la luz necesaria para seguir viviendo. Nuestra vida juntos, cada instante me llega ahora que te veo ahí acostada sin poderme decir nada. te ves preciosa, la muerte no toco para nada tu belleza, tu pelo dorado hace resaltar el lecho en el que yaces; esta pieza ha quedado impregnada con tu aroma, tu sonrisa con que enfrentabas los problemas, tu prolijidad al hacer las cosas, la manera en que me hiciste acostumbrarme a ti; dime ¿como quieres que despierte en las mañanas si tu eras la encargada de eso, un beso un simple beso me daba las fuerzas para empezar el día; una palabra tuya me hacía ser más humano! No, por favor despierta tan sólo para decirme cómo lo hago, cómo puedo seguir justificando mi existencia si la tuya ya no la tengo.

No es posible

Qué hago con las palabras que tengo si en estos instantes de nada servirían, busco dentro de mi lo que te podría servir y no encuentro aquello que un día
tu supisteis sacar de mi.

Lo podrás entender
Acaso no entiendes que necesito de tu aliento para poder continuar, que si no lo tengo hoy podría acabar toda una existencia, que nunca tuvo sentido hasta que te conocí, cuando llegaste sin aviso solo de improviso que ni tiempo me distes para preparar mis ojos y tuve que darme cuenta de una sola vez todo lo que me ibas a producir. No tengo las palabras con las cuales pueda tocarte, o sea si las tengo pero se me hacen impronunciables; acaso no ves en mi mirada todo lo que te quiero.

Reflectando tu vida

Tu vives entre espejos yo me asfixio entre ellos. Intento involucrarme,
Pero estoy demasiado lejos
y cada vez más, casi ajeno a ti.

Y sigo inventando historias de diez líneas en ellas yo te llamo
en ellas salvo mi vida,
demasiado larga, y quizás poca para mí

Es igual, no has podido verlo
es igual, no vendrás hasta aquí

Pero ya he perdido el temor, tocando desde aquí tu puerta me doy cuenta que tengo valor

Si el escribirte una carta es como tocar tu puerta.
Debe ser que tengo valor.
Espero el momento, la hora final.
Me asusta el recuerdo.
Descalzo y con frío,
jugábamos frente al mar caí en la arena
y no te vi nunca más.
Espero en silencio, recomenzar
te he buscado en historias, mentiras y verdades.
He sabido que lloras, que no has vuelto a reír lo sabe mi alma,
y no te vi nunca más.
Te juro. mi recuerdo es tuyo
te juro, mis manos no estuvieron atadas te juro,
mi alma no ha tenido paz.
Te encontraré.

De eso, no soy responsable

Me da mucho miedo el pensar en la imagen que te has hecho de mi, temo no poder competir con eso, como te demuestro que estoy lleno de errores y miedos, no puedo debo protegerte y al protegerte deba entregar cada vez parte de mi alma para no hacerte daño.
Mi cuerpo aún se estremece con tu sólo recuerdo. Me han dicho si no encuentro que debería buscar a otra persona pero les respondo que tu aún estas en mí, a lo mejor tienen razón ha pasado mucho tiempo, pero sabes el amor que viví contigo fue de verdad y no un sueño, tu sólo recuerdo me da fuerzas para vivir toda una vida, y si hay otra, otra más.
Se están pasando los días y no puedo de verdad no puedo ni quiero, tu me haces bien, tus besos han quedado encendidos en mi pecho no hay momento en que no los saque para encender los míos.
Vámonos, la sola distancia me esta matando, al dejarte en tu casa y yo vuelvo a la mía mi corazón se desgarra. Tu rostro se me aparece en todas partes, soy demasiado prisionero de tus manos como para no sentirlas durante toda mi vida: hablar de ti en tu ausencia es como la herida en la que lentamente se le aplica sal.
No hay noche en que no te haga mía, sólo cierro mis ojos y te me apareces a acompañarme, me refugio a ti y tu te desvaneces, no hay noche en que no ocurra esto y tengo que quedarme con el vacío de mi cama, aferrándome al cojín sintiendo tu aroma que guardo impregnado en mis narices, como puedo hacerte existible.

Si... asi es

En estos momentos te veo y pienso:
Alguna vez te quise,
Alguna vez te ame como dije sentirlo.
A lo mejor fuiste una ilusión,
Una sinopsis de lo que me podrá pasar.
Ahora te veo, y se te ve bien, y yo creo estar bien.
Te agradezco muchas cosas
Y es por esas cosas es que no te voy a olvidar
o sea no te puedo olvidar.

Debe ser

Porque a veces me siento como un extraño en esta vida
porque ellos no lo entienden
Acaso no escucha cuando grito
Yo grito y nadie me escucha
Yo lloro y nadie me ve
Acaso quiero que me escuchen o me vean
No sólo quiero que tú me quieras.
Te tiendo con amor mi mano
Y no la aceptas.